Cómo hacer empanadas caseras sin desperdiciar masa
La masa también se aprende con las manos
Ayer hice empanadas saladas para la casa y confirmé algo: la receta ayuda, pero las manos mandan. Si la masa se rompe, necesita un poco más de reposo; si queda dura, quizá le faltó agua o sobró harina. No hay que botarla a la primera. Se corrige de a poco, igual que muchas cosas cotidianas.
Mi hermana dice que las próximas deben llevar más ají. Yo todavía estoy defendiendo la versión suave, con cebolla y queso. ¿En sus casas qué relleno nunca falla?